Friday, November 16, 2007

Deserto


Es ya un hecho, abandono el PC y me paso al Mac, a Steve Jobs y sus jerseys de cuello alto, al OSX y su extraña filosofía de hacer ordenadores minimalistas, carillos pero que funcionan y no hacen preguntas ni te obligan a un exhaustivo trabajo de mantenimiento para que la cosa vaya medio bien, o al menos eso espero.

Han sido muchos años de PC, desde el primero que tuve, un amstrad con pantalla de fósforo verde que por no tener no tenía ni disco duro (como lo oyen, el sistema operativo se cargaba con un disquete de 5 1/4") y que, si mal no recuerdo, tenía una memoria de 512 Kb.

Ahí escribí incluso un fix-up fantástico, la primera cosa larga que escribía, una aventura muy al estilo de las obras de Fritz Leiber de Fafhrd y el Ratonero gris, que por cierto recomiendo encarecidamente a todos los que quieran pasar un buen rato con fantasia heróica de calidad.

Desde entonces han pasado por mis manos al menos 5 PCs más. Windows 95, Windows 98 (con el milenium no piqué), Windows 2000 y Windows XP.

Ahora, cuando llego a casa, tengo la pedazo de pantalla de 24" de un iMac en la mesa de trabajo, al lado de la "humilde" de 21" del PC y, poco a poco, la transición está siendo progresiva para evitar traumas innecesarios, voy aprendiendo a usar un OSX Leopard recién salido del horno. Cuando me asustó o no comprendo algo, me vuelvo a territorio conocido, al PC, para descansar.

De momento la impresión es la de estar de visita en otro país, las cosas se hacen de modo diferente, todo tiene otro aspecto, el teclado y el ratón son raros, pero la sensación no es absoluto desagradable. Todo funciona con una suavidad sorprendente, cero ruido, una calidad de video asombrosa, hasta tiene mando a distancia para ver las películas.

Sí, soy un desertor, perdonadme los peceros, pero abandono el barco cuando se hunde. Las consolas le han lanzado una andanada de muerte y el propio Gates le ha lanzado otra, quizá la mortal, con el Vista. Se podría decir que lo tenía merecido, pero todos hemos sido víctimas y parte de la maldición windows, un S.O. no se instala solo.

2 comments:

Víctor M. Ánchel said...

Enhorabuena. Bienvenido al club de los escritores felices... :P

DJ said...

Cuando tenga cuatro euros me compro un iMac. Los Windows han afectado gravemente mi estabilidad mental.