Thursday, July 20, 2006

Julio en Madrid


Julio en Madrid no es un mes, es una apisonadora. Hace un calor aplastante y las autoridades colaboran por hacer más imposible la vida al ciudadano reduciendo el tamaño y la frecuencia de paso de los metros, convirtiendo los vagones en incineradoras sin aire acondicionado e iniciando la infame operación asfalto (a añadir a las demás gallardonadas que sufrimos día a día).

A todo lo anterior se ha unido el explosivo reventón del modelo energético que se ha llevado por delante cuatro subestaciones del barrio de centro y Moncloa. El lunes no había ordenadores en el curro, el martes había, pero era un engaño, se iba la luz cada media hora, con murphiana precisión revienta-trabajos-no-salvados. Parece que hoy la cosa está ya arreglada.

Pero no solo me quejo, también reflexiono y me pregunto ¿y esos billones con "b" de pelas que se le dieron a las eléctricas por compensarlas -aún no sé por qué- por la privatización, dónde se han ido? Parece que en subestaciones no. Estaba yo acordándome de las barbas del vecino, lejano por suerte, estadounidense. Allí son norma los follones de suministro eléctrico, en California sobre todo, tras la furiosa privatización del sector de la energía. Supuestamente, la cacicada neoliberal iba a redundar en una mejora de instalaciones y suministros en función de la competencia, bla, bla, etc. etc. Enron se lo ha llevado todo por delante.

Aquí, pues el mismo camino llevamos. Y es que, aun asumiendo -que estaría por ver-, los beneficios de la competencia, entre monopolio y oligopolio la diferencia es mínima y es a la contra del usuario. Yo casi que me apunto a un monopolio estatal, aunque me llamen estalinista, al menos habrá luz para poder escribir estas cosas en mi ordenata. Quizá la rentabilidad no sería buena, quizá hasta tendríamos el mismo problema de suministro, pero lo dudo, el estado está siempre pronto a gastar pasta en infraestructuras, ya que eso deja siempre jugosas comisiones (sí, hoy lo veo todo un poco negro).

Hay más vecinos con barbas peladas, los trenes ingleses, sin ir más lejos, privatizados y, al parecer, un desastre.

Y eso no es lo peor. Llevan tiempo diciendo que el agua está muy barata, que es un bien escaso, que las compañías públicas de gestión de las aguas bebibles no funcionan. De aquí a unos años pagaremos diez veces lo que ahora, tendremos agua e instalaciones peores y habrá unos cuantos billonarios con "b" más, y todo por hacer una mejor gestión, más ecológica, de un bien escaso que de ser de todos, pasará a ser solo de unos pocos de la noche a la mañana.

Y es que en la membrana que divide a las personas decentes, numerosas y aborregadas y las indecentes, escasas, malintencionadas y bien organizadas, la presión osmótica lleva cada vez más rápidamente, el dinero, los bienes y los recursos de los primeros a los segundos.

A ver si es verdad que llega el mito ese y se acaba la "civilización occidental tal y como la conocemos" de una vez.

8 comments:

Javier Esteban Gayo said...

Me acabo de acordar de dos novelas de Pohl, no sé por qué. Desde luego, desde que la ideología neoliberal consiguió vendernos la moto de que el Estado del Bienestar keynesiano era un modelo fallido, vamos de culo en todo... Y encima es lo gracioso, tienes razón, que lo dices y te llaman estalinista.

enhiro said...

Pero hombre, para ilustrar la caló no nos pongas un termómetro con la ridícula temperatura de 36°. Vivir para ver... ;-)

El principal problema que cada día veo más cercano es que, para sostener la economía es indispensable que los ciudadanos puedan consumir. Y el poder adquisitivo disminuye a cada minuto que pasa, las empresas baten records de productividad, pero eñ sueldos del currela medio está estancado con límite en 1000 pavos, además, hay demasiadas empresas que abusan del horario del empleado (menos tiempo menos consumo). Vamos por un sendero oscuro.

Por cierto, los neocon disfrazados de liberales te dirán que el sector energético sigue estando fuertemente intervenido. No les falta razón, de hecho, el que en Sevilla tengamos menos problemas de estos se debe, precisamente, a que cada vez que les falla una estación transformadora les cae una multa de mil pares, y al final les ha sido más rentable invertir en mejoras de la red de transporte y en han duplicado la potencia de la mayoría de las estaciones transformadoras.

De no ser así hacían la cuenta de si les salen más baratos pagarle los cuatro yogourts al supermercado o mejorar la red y nos iban dando...

enhiro said...

Pero hombre, para ilustrar la caló no nos pongas un termómetro con la ridícula temperatura de 36°. Vivir para ver... ;-)

El principal problema que cada día veo más cercano es que, para sostener la economía es indispensable que los ciudadanos puedan consumir. Y el poder adquisitivo disminuye a cada minuto que pasa, las empresas baten records de productividad, pero eñ sueldos del currela medio está estancado con límite en 1000 pavos, además, hay demasiadas empresas que abusan del horario del empleado (menos tiempo menos consumo). Vamos por un sendero oscuro.

Por cierto, los neocon disfrazados de liberales te dirán que el sector energético sigue estando fuertemente intervenido. No les falta razón, de hecho, el que en Sevilla tengamos menos problemas de estos se debe, precisamente, a que cada vez que les falla una estación transformadora les cae una multa de mil pares, y al final les ha sido más rentable invertir en mejoras de la red de transporte y en han duplicado la potencia de la mayoría de las estaciones transformadoras.

De no ser así hacían la cuenta de si les salen más baratos pagarle los cuatro yogourts al supermercado o mejorar la red y nos iban dando...

Edu said...

Javier, Siempre que salen estos temas, me acuerdo de mercaderes del espacio, que en plan sátira, ya desarrollaba muchas de estas cosas. Ademas, recuerdo un relato de Ballard que era demoledor, una distopia dónde los ciudadanos estaban atrapados, más aún que noosotros, en una espiral de hipotecas, compras a plazos y megaultraconsumo. No recuerdo el nombre, pero era desoladora.

Enhiro, son 36 por que no he encontrado otra foto con más temperatura :), pero ahora tendremos sus buenos cuarenta y tantos al mediodia, claro que no podemos competir con Sevilla, dónde seguro que se alcanza eso, y más, a lo que se añade la humedad del Guadalquivir.
En mi opinión esto del rollo neoliberal capitalismo depredador, es una sierpe que se muerde la cola y que terminará o bien devorándose a sí misma (si nadie mira por el conjunto, terminaremos comiéndonos unos a otros, es pura termodinámica) o bien con una reproducción de la revolución de los setenta del siglo pasado.
Puñeteros ciclos.

Juan Antonio Fdez Madrigal said...

OPino lo mismo de los 36 grados. Habemos unos pocos de Córdoba que nos parece poquito. Seguro que en Madrid se llega a mucho más... :-)

Y también opino lo mismo del neoliberalismo salvaje. ¿Es que no hay una solución intermedia entre eso y el (también salvaje) socialismo que sirva para algo? ¿Qué estudian los políticos de carrera?

Javier Esteban Gayo said...

El Estado del Bienestar se supone que era la opción intermedia, pero se reveló (dicen) incapaz de compaginarse con el desarrollo económicao y el control de la inflación y tal a aprtir de la crisis del petróleo del 73...

Edu said...

Como si ahora estuviera controlada la inflacción... si se refieren al IPC entonces sí esta controlada, pero el IPC y la inflacción tienen una relación muy relativa.
El estado del bienestar sigue existiendo, lo que pasa es que cada vez son menos los que lo disfrutan, por qué con tanta privatización cada vez sale más caro apuntarse a él. :)

Pily B. said...

cuarenta y uno y medio ayer a las dos. Madrid me mata en verano, pero aun así, por ella me dejo asesinar. ;-) Eso sí, daría cualquier cosa por no tener que pasar "por esto" currando. Agghhhhhhhh.