Friday, July 07, 2006

Un día de Julio



Sí, llegó de nuevo mi cumpleaños.

Esto de la vida es como pedalear una bicicleta en una colina. Al principio vas pedaleando con esfuerzo, sin embargo la cuesta es empinada, el tiempo pasa despacio, los años parece que tardan en pasar más de un año. Luego la cuesta se va reduciendo, cada vez cuesta menos avanzar. Entonces, inconsciente tú, sonríes, miras el paisaje, te permites relajarte. Pero, llega un momento en que la cosa se convierte en una llanura. Estás en la cima. Sigues sonriendo pero ya como con el gesto un poco forzado. Sí, esto de la llanura está bien pero... ¿durará? Y cuando terminas de hacerte la pregunta, zas, no hace falta dar pelales, ha comenzado la cuesta abajo.

Así me siento yo ahora, no hace falta dar pedales, me han pasado las suficientes cosas -ni mucho menos todo lo que me puede pasar, pero unas cuantas ya-, buenas y malas, como para que las siguientes ya no me sorprendan del todo. Voy cuesta abajo. Y, ¿sabéis una cosa?, mola. Siempre me han gustado más las cuestas abajo que sus contrarias. Ahora solo queda agarrarse al manillar, apretar los dientes, y disfrutar como un loco del viento en la cara y las curvas ceñidas. Y lo bueno es que no puedes perder el carnet ni nada de eso. Así que, voy a ver si aderezo esa bajada excitante con un poco de Mac Allan 12 years (véase entrada sobre las manías :)).

Y luego dicen que los blogs no valen para nada.

5 comments:

Javier Esteban Gayo said...

No sirven para los planes de dominación del mundo mundial que algunos tenemos en mente :p

Y yo diría que lo de pedalear no es porque vayas cuesta abajo, sino porque has cambiando la bici por una peaso moto...

Edu said...

Bueno, la verdad es que lo de la moto ayuda. Solo esperemos que no ayude demasiado :)

Pily B. said...

¡FELICIDADEEEEEEES!

Edu said...

Gracias!!

sofia mares said...

¡Feliz cumpleaños Edu!
(si, lo sé, trillado, pero muy oportuno ¿no crees?)